Mi columna de esta semana en Invertia se titula «China no quiere conquistar el mundo: quiere que el mundo elija depender de China» (pdf), y trata sobre el discurso pronunciado por Xi Jinping en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial de Shanghai, en el que presentó a su país como defensor de una inteligencia artificial abierta, multilateral, accesible y orientada al beneficio de toda la humanidad.
El momento elegido no podría ser más significativo. Mientras Estados Unidos plantea la inteligencia artificial como una carrera que debe ganar y diseña una estrategia para exportar al resto del mundo paquetes tecnológicos completos (chips, centros de datos, modelos, aplicaciones y estándares controlados por compañías ...