La parafernalia que se ha organizado en torno a las declaraciones de los líderes de las compañías de inteligencia artificial norteamericanas diciendo que ven hasta recomendable una pausa pero no planteándose hacerla porque no se puede controlar que la hagan todos, con China diciendo que se ven amenazados y Donald Trump por el medio desestimando el tema y diciendo que ya lo controla él, como si hubiese sabido alguna vez de algo en su vida, me han evocado muy claramente una película, «Juegos de Guerra» (1983), y su conclusión evidente: la única jugada ganadora es no jugar. De hecho, incluso he visto una referencia por ese camino en The Guardian utilizando la misma película.
Los principales líderes de la industria ...