Un experimento llevado a cabo por Vincent Schmalbach, posteriormente verificado independientemente por The Register, le permite comprobar que la revista Time está actualmente sirviendo páginas distintas a usuarios humanos y a modelos de inteligencia artificial, filtradas mediante el user agent, y que además, las páginas servidas a los modelos están llenas de publicidad.
En efecto, dos peticiones idénticas efectuadas al mismo tiempo generan páginas completamente diferentes, adaptan completamente su contenido según quién o qué las solicite, y si es un «qué» y no un «quién», lo sirven en formato markdown específico para máquinas y lo llenan de publicidad, con bloques publicitarios en formato FAQ, con los llamados brand facts, con enlaces de campañas ...