En un artículo anterior, defendí que los grandes modelos de lenguaje no son arquitectura empresarial. El feedback y las respuestas que recibí fueron claras: ese argumento es difícil de rebatir. La pregunta más difícil es qué viene después: o sea, «si no es esto, entonces ¿qué?»
Es la pregunta correcta. Porque el problema nunca fue que la inteligencia artificial no funcionara. Funciona, claramente. El problema es que intentamos colocarla en la capa equivocada.
Fallamos al decidir dónde poner la inteligencia artificialDurante los dos últimos años, las empresas han invertido decenas de miles de millones en inteligencia artificial generativa. El resultado no es ambigüedad. Es claridad. Un cuerpo creciente de investigación, incluyendo un estudio del MIT ampliamente ...