En esta serie de artículos sobre lo que creo que debería ser la inteligencia artificial corporativa, hemos ido tocando una idea bastante provocadora: quizás el mayor problema de la inteligencia artificial empresarial tal como la conocemos hasta ahora no es la inteligencia, sino el nivel al que la estamos programando.
Hoy, los modelos de frontera, la infraestructura elástica en la nube, las bases de datos vectoriales, las APIs gestionadas y grandes cantidades de computación están al alcance de cualquier empresa seria. Como sustrato, es extraordinariamente potente. Sin embargo, para poner sistemas de inteligencia artificial en producción seguimos necesitando ingenieros que ensamblen a mano cosas tan fundamentales como la persistencia, la memoria, los permisos, el ...