OpenAI acaba de cruzar una frontera enormemente interesante: permitir que ChatGPT se conecte a cuentas bancarias, tarjetas, inversiones, deudas y pagos recurrentes para ofrecer análisis financiero personal. La propuesta, por ahora en vista previa para usuarios Pro en Estados Unidos, se apoya en Plaid, una conocida compañía de servicios financieros norteamericana, y promete conexión con más de 12,000 instituciones financieras y asegura que el chatbot no puede ver números completos de cuenta ni mover dinero, sólo interpretar balances, transacciones, inversiones y pasivos.
La utilidad es evidente. Un asistente que conoce nuestros gastos reales puede detectar suscripciones olvidadas, patrones de consumo absurdos, desviaciones de ...